Un corazón etrusco

Los faros ya no alumbran como antes

Los faros ya no alumbran como antes

Insufrible día a día…

Apago las noticias, apago la voz de los telediarios, apago la negra luz que emerge del papel manchado que me amenaza cada día con un monstruo devorador. Hoy ha muerto Sampedro, LA SONRISA MORAL de nuestro tiempo. El corazón vertical de un siglo ya sin padres ni  referentes.

Se ha muerto aquél al que yo, en mis tardes imposibles de siesta,  acudía para refugiar mis desidias y enfermedades del alma, el abuelo que me faltó temprano, el faro en mis playas desiertas de agosto.

Sonreír a pesar de su ausencia no derramando pensamientos inútiles en las arenas movedizas de este día.

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