El mar todo

El mar todo es inmenso. Debe ser algo así como un dolor insoportable; también como la experiencia del amor efímero, del que dicen, dura menos que la visión de una estrella fugaz dibujando caminos insondables alrededor del mundo una noche cualquiera, pero una noche estrellada.

El mar todo está en la biografía de Rilke, el hombre pantera que vivió haciendo círculos de silencio, para ensalzar por encima de todo el POEMA. ¿Para qué hablar cuando un verso expresa TODO, de forma impecable, sin la vibración agitada que enturbia el respirar?

Estos días de extraña primavera…

Mayo y des-mayo

El mar todo es una excusa para hablar de algo que no sea lo que ya sabemos. Mayo estuvo hermoso con sus flores ahora pisoteadas.

Mas des-mayo que mayo se desvanecen las ganas de amar que algún día tuvimos por aquí rondándonos.

Por eso el mar todo es una urgencia. Con su gama de azules mostrando al mundo su pequeñez y negrura.

Este des-mayo va haciendo crecer la muerte en casi todos los sentidos. UN NO DEJAR NACER LAS FLORES.

Un… ¿qué más nos da existir si al cabo todo revierte en la nada que dejamos?

El mar todo ya no cabe aquí donde hicimos hueco por si acaso desparecía la palabra AZUL. Y a fe que está moribunda esa palabra.

Esto que nos pasa es un NO DEJAR NACER LA FLORES.

Y el mar todo ya no espera. Como el nombre de mi #pobrelibroinédito todo se ha teñido de AZUL LEJANÍA.

El vapor de la felicidad es esto

Rilke todo era silencio, para no enturbiar los armónicos de la belleza toda en su inmensidad. Y yo de tanto buscar silencios voy camino del mar todo, apaisada como la dulce Alfonsina... caracola y sedimento. Silencio todo.

Dejen alguna flor a la entrada como despedida. No hablen, sólo dejen pasar las floraciones para que al llegar donde sea que lleguemos, sólo nos asista el mar todo y acaso muy al final del todo, el  dulce resplandor de las mimosas.

 

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Bizcocho, boda y chocolate caliente

La mezcla es perfecta cuando la tarde dibuja tormentas encadenadas y sólo cabe acurrucarse al calor de unas brasas y una ración generosa de masa madre. Esponjosa y fundente donde dejar derretir la yema de unos dedos ateridos de intemperie. Sigue leyendo

La contracción del mar

La agitación de estos días crea un efecto “champagne” en mi interior. No sé si es que octubre está a punto de dar a luz o es simplemente que hay mucho mar de fondo a causa de inminentes mareas electorales. Lo cierto es que España no siempre fue tal y como la padecemos hoy. Hubo un tiempo en que todo era apacible, campaban a sus anchas las vaquitas por inmensos prados verdes; los ríos desbordaban su abundancia sin temor a traspasar territorios; las cuencas no eran de nadie salvo del limpio retumbo del agua. Sigue leyendo